crac-crac


versão em espanhol de "crac crac", trecho de "Traço comum"
tradução de Eduardo Peñuela Cañizal, a quem agradeço - sempre, muito. 

Gresca antigua. Tirria engurruñada por el tiempo.  Retacada conserva en lata. Unos 20 años. Por lo menos.  El sabor granó. Y entonces el gusto fue de veras delicia. De venganza. Después. Ahora, sólo una comezón torpe. Luego cuando supo. En el mismo día. Él volvió. Sí. Para el terruño de 35 mil individuos. Y siempre menguando. Las gentes se van. De muerte o de éxodo ciertamente. Los que permanecen se conocen. Y ahí el chisme es bicho más que suelto. Evidente. Él espera. Un día u otro cae. Claro. Ahí se las verá conmigo. Tiene gracia. Pensó. Armó. Espera. El desafecto es pajarillo. Flacucho. Quiere apretar y sentir el crac-crac de las alitas: quebrándose en la mano cerrada. No pienses que vas a volar así perpetuamente, no. Un día. Claro. Luego. Y de esa manera sucedió. Una noche, aguardó en
los alrededores. Acechó. Pajaruco se creía muy majo. De la capital. Sé. Y él bebió. Condujo. Bastó dar el bote. La voz de prisión. Gruesa, conteniendo la risa. La insignia de policía y el cuete. Allí en medio de la nada. Alimaña de orgullo, el infeliz se rebeló. Mala suerte. Peor para ti. Crac-crac. En la comisaría fue un acontecimiento. Individuo peligroso. Debía salir en los periódicos. Si los hubiese. Para qué noticia en papeles. Dan habladurías. Gratuitas y rápidas cual rayos. Telefoneó para los compañeros de la capital. Lleno de importancia. Ah, ahí fue el primer premio de la lotería. ¿Y nos es que hay un proceso en su contra? Granuja forajido. Hace unos 20 años. Luego que se largó de aquí. Enseguida cagando por allí. El crimen es conserva en lata. Agobiando sin caducar. Las gentes de la capital luego sueltan la orden. Express. La jaula lista. Con alpiste de primera. Crac-crac. Ahora quiero ver a pajarraco volar para tomar lo que es de los otros. La mujer, por ejemplo. Sé. Yo no voy a dar ni un pío. Deleite solo. Porque yo soy otro tipo. Más elefante. Alimaña sin olvido. Y también sin mano. Qué pena, he. Mentira descarada. Crac-crac. Se acabó.




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